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martes, 11 de enero de 2011

CLAVE PARA DESENTRAÑAR EL ORIGEN DE LAS PLANTAS ANGIOSPERMAS.


3 de Enero de 2011.  
La Amborella Trichopoda, la planta con flores más antigua del mundo, puede ser la clave para desentrañar el "Misterio Abominable" de Darwin, es decir el origen evolutivo de las plantas con flores.

Las primeras plantas con flores, o angiospermas, aparecieron casi de repente hace más de 130 millones de años, de un modo tan súbito que dejó perplejo a Charles Darwin y sigue siendo un enigma en la actualidad. Hoy, el pariente vivo más cercano a las primeras plantas con flores, la Amborella Trichopoda, tiene su hábitat natural limitado a la remota isla de Nueva Caledonia, en el Pacífico sur. En 1999, nuevas evidencias de ADN revelaron que esta extraña especie, con sus diminutas flores masculinas o femeninas en plantas separadas, es la angiosperma viva más primitiva, en vez de las magnolias como se pensaba anteriormente.
Flores femeninas de la Amborella. Imagen por Jamie Carstairs
Flores masculinas de la Amborella. 
Imagen por Jamie Carstairs
Tras esta revelación, se han hecho muchos intentos para obtener y hacer crecer semillas de Amborella. Sin embargo, casi todos esos intentos han fracasado, y, debido a que estas flores son estéticamente mediocres, no tienen atractivo comercial y la industria de la horticultura no ha mostrado interés en ellas.

El jardín botánico de la Universidad de Bristol es uno de los pocos del mundo donde la Amborella ha crecido con éxito, a partir de semillas recogidas por el profesor Simon Hiscock durante un viaje a Nueva Caledonia en 2007, con botánicos de la Universidad de Lyon, Francia.

Una de las razones por las que la Amborella es tan fascinante es que, a diferencia de la mayoría de las angiospermas, los órganos reproductivos de cada individuo son o bien masculinos o bien femeninos. Más del 95 por ciento de las angiospermas son hermafroditas, con órganos reproductivos de ambos sexos en la misma flor.

Uno de los colaboradores del profesor Hiscock en la Universidad de Lyon, Charlie Scutt, ha demostrado que ciertos genes en la Arabidopsis thaliana, una angiosperma evolucionada más recientemente y muy utilizada como organismo modelo en la biología vegetal, desempeñan un papel similar en el desarrollo de la flor de la Amborella. Scutt y otros también han demostrado que durante el surgimiento evolutivo de la flor, estos genes fueron reclutados de entre los del desarrollo de las hojas, para pasar a trabajar en el desarrollo del carpelo, lo que debió ser un paso decisivo en la evolución de la flor de las angiospermas y la de su singular estructura reproductiva femenina, el carpelo.
Utilizando un enfoque similar, el profesor Hiscock intentó utilizar Amborella en su propia investigación sobre la reproducción en las plantas con flores para determinar si los genes encontrados en el polen y el pistilo de Amborella son similares a los identificados en Arabidopsis. Esto proporcionará nuevas e importantes ideas sobre la evolución de la interacción polen-pistilo , un mecanismo de reproducción único de las angiospermas.
Fuente: U. de Bristol (26 de Nov. de 2010), Scitech news.

EFECTO REJUVECEDOR DEL EJERCICICO FÍSICO.

29 de Diciembre de 2010.  
El ejercicio físico puede hacernos perder los kilos de más, pero tiene otros efectos, para la musculatura, que hasta ahora eran esencialmente desconocidos. Una nueva investigación ha desvelado que los ejercicios físicos de resistencia, como correr durante un buen rato, pueden hacernos parecer más jóvenes. La clave es que el ejercicio moviliza a las células madre de nuestros músculos.
El equipo de Dafna Benayahu y Gabi Shefer, de la Escuela Sackler de Medicina en la Universidad de Tel Aviv, cree que sus hallazgos explican por primera vez por qué las personas mayores que han hecho mucho ejercicio físico durante toda su vida se conservan mejor en cuanto a movilidad y fortaleza físicas.
Benayahu y sus colegas han descubierto cómo los ejercicios de resistencia física aumentan el número de células madre musculares y refuerzan su capacidad para rejuvenecer a los músculos viejos. Eso brinda esperanzas de que sea posible desarrollar un nuevo fármaco (¿?) para ayudar a restaurar con mayor rapidez un grado de funcionalidad aceptable en los músculos de los ancianos con problemas de movilidad.

Los músculos y el esqueleto en nuestro cuerpo trabajan juntos. Cuando envejecemos, experimentamos sarcopenia, una disminución de la masa y la funcionalidad musculares, y osteopenia, un fenómeno similar pero que afecta a los huesos. Como resultado de todo ello, nuestro sistema musculoesquelético es más susceptible al desgaste por las actividades cotidianas, lo que también explica el aumento del riesgo de caídas en los ancianos.

Al comparar el estado de salud musculoesquelética de unas ratas de edades y sexos diferentes, el equipo de investigación descubrió que el número de células satélite (células madre musculares) se incrementaba después de que las ratas corriesen sobre una cinta móvil durante 20 minutos al día en un período de 13 semanas. Las ratas más jóvenes mostraron un aumento del 20 al 35 por ciento en el número promedio de células madre por fibra muscular conservada. Y las ratas más viejas se beneficiaron aún más significativamente, mostrando un incremento del 33 al 47 por ciento de células madre.

El hallazgo demuestra que el ejercicio físico incrementó el número de células satélite, una cantidad que normalmente disminuye con el envejecimiento. Los investigadores creen que un descenso en el número de estas células y en su funcionalidad puede impedir el mantenimiento adecuado de la masa muscular y obstaculizar la capacidad de los músculos para repararse a sí mismos, dando lugar al deterioro muscular.